2 de septiembre de 2009

Dover, 5 de agosto

Horario de escala: 8.00-17.00 hora local o de 9.00-18.00 hora española.

La mayoría de compañeros ya han marchado; Francis y familia se han ido a visitar Canterbury por libre y nosotros no pudimos hacer el Castillo de Leeds con el barco pues no había suficiente gente para hacerla así que nos quedamos en Dover.
No tenemos libras, pues esta escala la pensábamos hacer con el barco... Cogemos un autobús que nos lleva al centro y pagamos 4€ por persona ida y vuelta, suerte que los niños no pagan, pero en libras se pagaba sólo 3 y en dólares 5 (los Americanos los más pringados en este caso).

Nos podríamos haber quedado en el Castillo de Dover directamente pero nos quedamos en el centro para mirar si ha habido algún cambio en nuestro vuelo por internet.
Seguidamente subimos al Castillo; nos saltamos la entrada para pagar 10 libras por barba, no hay mucho control.
Ya dentro subimos a un torreón desde donde obtenemos unas vistas preciosas de Dover, nuestro barco y del inicio de los acantilados (no nos equivoquemos, están lejos).

Luego intentamos visitar la galería de túneles que hay de la Segunda Guerra Mundial pero vemos que las visitas son cada hora, que duran mucho y que no llevamos la pegatina indicativa de que hemos pagado y que quizás aquí sí nos la pidan.

Nos vamos hacia los acantilados; no hay manera de cruzar campo a través y llegar antes; hay que volver al pueblo, buscar el camino hacia el puerto donde salen los ferrys y luego hacia arriba para los acantilados.
Hoy en Dover es especialmente un día muy caluroso y después de una hora caminando y ya en los acantilados nos hemos quedado sin agua. Aún quedarían 45 minutos-1 hora hasta llegar al faro pero decidimos volver pues los niños están cansados, no tenemos agua y pensamos que al menos podremos ver el faro cuando partamos por la tarde camino a Amsterdam.

Algunas fotos de la salida de Dover:Y el estupendo video que nos ha enviado nuestro compañero Luis: es difícil resumir todo en 3 minutos...

1 de septiembre de 2009

Navegación, 4 de agosto.

El crucero ya se está acabando; aunque no desembarquemos hasta el día 6 hoy ya es un día de despedidas. La mayoría de nuestros compañeros desembarcan en Dover al día siguiente y sabemos que ya no vamos a compartir más excursiones... por lo menos este año.

El día se presentaba cargadito de actividades: participamos en el torneo de golf, de futbolín y el de ping-pong (creo que Cisco aún me comentó de apuntarse al de dardos, pero a ese no llegamos) .

Además los niños representaban una obra en la discoteca por la tarde.
Y también era día de empezar a hacer maletas... una de las peores cosas del crucero, pero la peor sin duda es cuando te toca despedirte de la gente que te ha acompañado durante estos días y que ha hecho que el crucero sea inolvidable para todos.
Pudimos ver una bonita puesta de sol:
Por la noche era la tercera noche de gala... ... y en el teatro se vio un poco de las actuaciones de cada día... TODO YA ERA UNA DESPEDIDA!... y un poquito de baile...

31 de agosto de 2009

Oslo, 3 de agosto.

Horario de escala: 8.00-18.00

Jornada maratoniana la que nos pegamos en Oslo, hay muchas cosas que ver y poco tiempo, suerte que esta era la escala de tiempo más prolongado.

Había que ponerse las pilas desde buena mañana porque necesitábamos la Oslo Pass antes de empezar a coger ningún transporte. Quedamos a las 8.00 para ir al otro lado del puerto donde pensaba que podríamos comprar la Oslo Pass pero resulta que estaba cerrado, el MSC Orchestra, que era el barco que estaría anclado ese día allí aún no había llegado. Así que nos vamos rápidamente para la Oficina de Turismo que hay detrás del ayuntamiento; llegamos a las 8.55 y abría a las 9.00: aún no teníamos la tarjeta y ya estábamos hartos de recorrernos los puertos de Oslo.

Abre la Oficina, despachan a los 4 o 5 que teníamos delante y a las 9.11 estamos todos con nuestras Oslo Pass (176 NOK adultos y 76 NOK niños, nos habían hecho un 20% de descuento por ser cruceristas, algo que previamente habíamos solicitado). Tenemos 4 minutos para llegar al muelle Aker Brygge desde donde salía un barquito para la isla de los museos (Bygdøy) y donde habíamos quedado con el resto del grupo (ese día éramos 31). Por el camino escuchamos la campanada del ayuntamiento... que no llegamos... nos ven llegar a lo lejos y ya sabemos que el barco nos esperaría.

Nos bajamos en la segunda parada, que está al lado del Museo Fram, antes habíamos visto de refilón una colonia de frailecillos.
El Museo Fram (1935) alberga el barco rompehielos expresamente construido para llegar a los Polos y que transportó a Nansen en la conquista del Polo Norte y a Roald Amunsen al Polo Sur. Los viajes se realizaron entre 1893 y 1912. El primero estuvo comandado por Fridtjof Nansen (expedición al océano ártico e intento de llegada al Polo Norte, 1893-1986), el segundo por Otto Sverdrup (expedición al Océano Ártico y Groenlandia, 1898-1902) y el tercero y más famoso por Roald Amundsen (expedición al polo Sur, 1910-1912).
Media horita de visita y corriendo para visitar el Museo Kon-Tiki, que está al lado del Fram. Aquí pudimos observar la balsa Kon-Tiki utilizada por Thor Heyerdah para hacer la travesía desde Sudamérica hasta la Polinesia en 1947 en 101 días y casi 7000 km y demostrar que no había razones técnicas para impedir que los habitantes de América del Sur se hubieran establecido en las islas de la Polinesia.
De allí nos fuimos andando hasta el Museo de los Barcos Vikingos, aunque podríamos haber cogido el bus número 30 .
Y tras otra corta visita nos fuimos a ver el Museo del Pueblo Noruego, Folkemuseum: museo al aire libre donde se reconstruye la historia del pueblo noruego a través de unas 170 construcciones de diferentes épocas y lugares del país.

Nos llamaron la atención las casas campesinas con el techo recubierto de hierbas, que ayudan a conservar mejor el calor del interior y así soportar los crudos inviernos de la región y sobre todo la Iglesia de Gol, representativa de todas las iglesias cristianas que se construyeron en Noruega en el siglo XIII y siguientes y que fue trasladada de su lugar de origen en 1884.
De aquí nos fuimos al Parque Vigeland con el bus 30 y después el 20 (con la Oslo Pass no tuvimos que pagar ningún transporte público ni entrada a museos).

Salimos corriendo del Parque porque a las 14.00 hacen un itinerario guiado en inglés por el Ayuntamiento de Oslo. Tranvía 12.Después de la visita nos prometimos no correr más y tomarnos el resto del día con más calma. Nos fuimos a comer y justamente se puso a llover y ya no pararía hasta que llegamos al barco.

Por la tarde nos acercamos a la fortaleza de Akerhus y luego al Parlamento y el Palacio Real; de allí de regreso al barco.

Por la noche presentan el Mini Club en el teatro Broadway y desfilan los peques.

29 de agosto de 2009

Krisitiansand, 2 de agosto

Horario de escala: 10.00-18.00

Da igual que Kristiansand fuera la escala más flojita del crucero: esa escala no la olvidaremos nunca por la exhibición de las noruegas y el noruego en elparque y por nuestra tremenda actuación en el karaoke del barco con "Yo soy minero", ahí es poco.... pero no adelantemos acontecimientos y vayamos paso a paso.

Sobre las 8.00 de la mañana, cuando aún estábamos navegando, me fui a cubierta a ver si tenía suerte y podía ver el faro de Lindenes (1915) :objetivo cumplido, salgo a cubierta y allí está... no tenía preparada la cámara pero enseguida me pongo y logro sacar alguna instantánea. Hemos quedado a las 10.00 para salir a visitar Kristiansand: una ciudad entre pesquera y turismo de playa para los Noruegos o centro Europeos, que a un latino no se le ha perdido nada en las playas de Noruega.... nosotros vamos a lo que vamos, a ver Naturaleza, para playas y chiringuitos ya nos quedamos en casita.

Había pedido información sobre esta zona y habíamos decidido quedarnos para visitar la Catedral y un gran parque que tiene la ciudad con lagos y bosque que se llama Baneheia y Ravnedalen Valley. Poco antes de desembarcar mirando el folleto que me habían enviado de la zona descubro que hay posibilidad de hacer un safari para ver alces: http://www.visitnorway.com/es/Product/?pid=77984, http://www.elgsafarisenteret.no/. De hecho las excursiones salían a las 9.30 y nosotros no llegábamos hasta las 10.00, pero habría sido cuestión de haberse informado mejor.

Salimos el grupo y nos vamos primero a la catedral y luego paseamos por el barrio de las casitas de madera blanca (bonitas pero después de haber visto las de Bergen...) y finalmente llegamos al bosque de la ciudad. Bastante grande y sólo nos quedamos en la primera parte, pues se podría haber seguido hasta la zona de Ravnedalen, pero decidimos volver al barco a comer y por la tarde ya se puso a llover y no salimos más.
A la salida busqué en cubierta el faro de Lindenes pero me encontré éste, que obviamente y a pesar de la densa niebla es diferente.Después de la cena se celebraba la noche del karaoke. Éramos varias nacionalidades las que estábamos en el barco y había canciones de diferentes idiomas para elegir: los ingleses, franceses e italianos se decantaron por la canción seria, los alemanes no cantaron (menos mal) y los españoles para salir a cantar nos lo tenemos que pasar bien y más si vamos en grupo. Estuvimos a nada de cantar la canción del "Tractor Amarillo" pero finalmente cantamos la de "Soy Minero", versión de los Centellas que eso fue lo que nos despistó pues todos íbamos al ritmo de Antonio Molina, no os equivoquéis, si no la bordamos.
A las pruebas me remito:

27 de agosto de 2009

Bergen, 1 de agosto.

Horario escala: 8.00-18.00.

Llegamos una hora antes de lo previsto pero no bajamos hasta las 9.00, como casi de costumbre.

Bergen es la segunda ciudad más grande de Noruega, con 250.000 habitantes y yo por lo menos noté el contraste. Con sólo 3 días en Noruega me había acostumbrado a llegar a puertos pequeñitos con 3 o 4 casitas.

El barco te deja relativamente cerca de la ciudad y nada más salir se nota que está inmensamente poblada, situada entre siete colinas; en una de ellas se encuentra el el funicular que sube al monte Fløyen, el Floibanen. Nada más salir del barco nos dirigimos hacia él, pues nos habían comentado que conforme van pasando las horas las colas son enormes.
Llegamos sobre las 9.20 y el próximo no salía hasta y media. Luego el trayecto son 10 minutos escasos. Sólo habíamos cogido tícket de ida, la vuelta la pensábamos hacer andando.
Al llegar arriba del todo nos encotramos a Luis y Josep, creo que ellos fueron los primeros del grupo en salir del barco. Ellos pensaban ir hacia la iglesia de Fantoft; nosotros nos queríamos tomar el día más tranquilamente y siempre pensando que en Oslo veríamos la iglesia vikinga de Stavkirke.

Durante la bajada vimos varias figuras de trolls talladas en madera con un tamaño considerable. Tardaríamos unos 50 minutos seguros, pero muy relajados y haciendo juegos con los niños todo el rato.

Una vez en el Barrio Bryggen Cisco se acercó al barco porque nos habíamos dejado las chaquetas y en momentos puntuales las echábamos de menos. Mientras tanto aprovechamos para mirar souvenirs.

En Noruega te devuelven los impuestos siempre que en una misma compra superes las 315 NOK, un detalle importante que no tuvimos en cuenta pues hicimos compras en diferentes tiendas, cuando deberíamos haberlo concentrado todo en una, para poder tener derecho a devolución.

Detalle de las alcantarillas de la ciudad:
Bryggen es un barrio histórico situado en un muelle en la orilla oriental del fiordo, donde se asienta la ciudad. Hasta la Segunda Guerra Mundial el nombre del barrio era Tyskebryggen (embarcadero en alemán).
Bryggen era el barrio de los comerciantes de la Liga Hanseática, establecidos allí en 1360. A lo largo de la historia, Bryggen, con sus edificios de madera, ha sufrido varios incendios; hoy en día, la cuarta parte de los edificios datan de después del incendio de 1702; el resto son más recientes.

Nos adentramos un poco más hacia la Catedral, pero sin llegar, pues está encima de una cuesta y los niños están cansados. Nos vamos hacia el Mercado de Pescado por el que tenemos que pasar de puntillas, pues a Pau le da angustia el olor a pescado. Me hubiera gustado por lo menos comerme un bocata de salmón y gambas que tanto hablaban en el foro. La mayoría de compañeros de crucero han dado buena cuenta del mercado y se han puesto "hasta las trancas" e incluso han comprado salmón para traerse a casa. Yo me tengo que conformar con la tortilla de salmón que me como en el barco para comer.Nos volvemos al barco a comer con la idea de dejar a los niños en el club a partir de las 15.00 horas y salir a pasear sin ellos.

Cuando volvemos a salir pasamos primero por la Fortaleza de Bergenhus; paseamos por los jardines, no entramos.Después nos dirijimos hacia la Catedral que no habíamos podido ver desde cerca por la mañana. También sólo la vimos por dentro, entre otras cosas porque estaba cerrada.Luego fuimos a un parque que hay con unos surtidores y poco más.A la salida del puerto otra vez atentos para ver los últimos fiordos que íbamos a ver en este crucero, pues si Bergen es para mucho la entrada a los Fiordos, para nosotros significó la salida. Qué penita! Pasamos por el puente Askoy (el puente en suspensión más largo de Noruega) y el Puente Sotra, parecía que la chimenea iba a tocar con ellos.

Esa noche durante el show "The amazing comedy of Claudio the Pickpocket" salió al escenario Josep y nos hizo pasar un buen rato.