27 de agosto de 2009

Bergen, 1 de agosto.

Horario escala: 8.00-18.00.

Llegamos una hora antes de lo previsto pero no bajamos hasta las 9.00, como casi de costumbre.

Bergen es la segunda ciudad más grande de Noruega, con 250.000 habitantes y yo por lo menos noté el contraste. Con sólo 3 días en Noruega me había acostumbrado a llegar a puertos pequeñitos con 3 o 4 casitas.

El barco te deja relativamente cerca de la ciudad y nada más salir se nota que está inmensamente poblada, situada entre siete colinas; en una de ellas se encuentra el el funicular que sube al monte Fløyen, el Floibanen. Nada más salir del barco nos dirigimos hacia él, pues nos habían comentado que conforme van pasando las horas las colas son enormes.
Llegamos sobre las 9.20 y el próximo no salía hasta y media. Luego el trayecto son 10 minutos escasos. Sólo habíamos cogido tícket de ida, la vuelta la pensábamos hacer andando.
Al llegar arriba del todo nos encotramos a Luis y Josep, creo que ellos fueron los primeros del grupo en salir del barco. Ellos pensaban ir hacia la iglesia de Fantoft; nosotros nos queríamos tomar el día más tranquilamente y siempre pensando que en Oslo veríamos la iglesia vikinga de Stavkirke.

Durante la bajada vimos varias figuras de trolls talladas en madera con un tamaño considerable. Tardaríamos unos 50 minutos seguros, pero muy relajados y haciendo juegos con los niños todo el rato.

Una vez en el Barrio Bryggen Cisco se acercó al barco porque nos habíamos dejado las chaquetas y en momentos puntuales las echábamos de menos. Mientras tanto aprovechamos para mirar souvenirs.

En Noruega te devuelven los impuestos siempre que en una misma compra superes las 315 NOK, un detalle importante que no tuvimos en cuenta pues hicimos compras en diferentes tiendas, cuando deberíamos haberlo concentrado todo en una, para poder tener derecho a devolución.

Detalle de las alcantarillas de la ciudad:
Bryggen es un barrio histórico situado en un muelle en la orilla oriental del fiordo, donde se asienta la ciudad. Hasta la Segunda Guerra Mundial el nombre del barrio era Tyskebryggen (embarcadero en alemán).
Bryggen era el barrio de los comerciantes de la Liga Hanseática, establecidos allí en 1360. A lo largo de la historia, Bryggen, con sus edificios de madera, ha sufrido varios incendios; hoy en día, la cuarta parte de los edificios datan de después del incendio de 1702; el resto son más recientes.

Nos adentramos un poco más hacia la Catedral, pero sin llegar, pues está encima de una cuesta y los niños están cansados. Nos vamos hacia el Mercado de Pescado por el que tenemos que pasar de puntillas, pues a Pau le da angustia el olor a pescado. Me hubiera gustado por lo menos comerme un bocata de salmón y gambas que tanto hablaban en el foro. La mayoría de compañeros de crucero han dado buena cuenta del mercado y se han puesto "hasta las trancas" e incluso han comprado salmón para traerse a casa. Yo me tengo que conformar con la tortilla de salmón que me como en el barco para comer.Nos volvemos al barco a comer con la idea de dejar a los niños en el club a partir de las 15.00 horas y salir a pasear sin ellos.

Cuando volvemos a salir pasamos primero por la Fortaleza de Bergenhus; paseamos por los jardines, no entramos.Después nos dirijimos hacia la Catedral que no habíamos podido ver desde cerca por la mañana. También sólo la vimos por dentro, entre otras cosas porque estaba cerrada.Luego fuimos a un parque que hay con unos surtidores y poco más.A la salida del puerto otra vez atentos para ver los últimos fiordos que íbamos a ver en este crucero, pues si Bergen es para mucho la entrada a los Fiordos, para nosotros significó la salida. Qué penita! Pasamos por el puente Askoy (el puente en suspensión más largo de Noruega) y el Puente Sotra, parecía que la chimenea iba a tocar con ellos.

Esa noche durante el show "The amazing comedy of Claudio the Pickpocket" salió al escenario Josep y nos hizo pasar un buen rato.

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