31 de agosto de 2009

Oslo, 3 de agosto.

Horario de escala: 8.00-18.00

Jornada maratoniana la que nos pegamos en Oslo, hay muchas cosas que ver y poco tiempo, suerte que esta era la escala de tiempo más prolongado.

Había que ponerse las pilas desde buena mañana porque necesitábamos la Oslo Pass antes de empezar a coger ningún transporte. Quedamos a las 8.00 para ir al otro lado del puerto donde pensaba que podríamos comprar la Oslo Pass pero resulta que estaba cerrado, el MSC Orchestra, que era el barco que estaría anclado ese día allí aún no había llegado. Así que nos vamos rápidamente para la Oficina de Turismo que hay detrás del ayuntamiento; llegamos a las 8.55 y abría a las 9.00: aún no teníamos la tarjeta y ya estábamos hartos de recorrernos los puertos de Oslo.

Abre la Oficina, despachan a los 4 o 5 que teníamos delante y a las 9.11 estamos todos con nuestras Oslo Pass (176 NOK adultos y 76 NOK niños, nos habían hecho un 20% de descuento por ser cruceristas, algo que previamente habíamos solicitado). Tenemos 4 minutos para llegar al muelle Aker Brygge desde donde salía un barquito para la isla de los museos (Bygdøy) y donde habíamos quedado con el resto del grupo (ese día éramos 31). Por el camino escuchamos la campanada del ayuntamiento... que no llegamos... nos ven llegar a lo lejos y ya sabemos que el barco nos esperaría.

Nos bajamos en la segunda parada, que está al lado del Museo Fram, antes habíamos visto de refilón una colonia de frailecillos.
El Museo Fram (1935) alberga el barco rompehielos expresamente construido para llegar a los Polos y que transportó a Nansen en la conquista del Polo Norte y a Roald Amunsen al Polo Sur. Los viajes se realizaron entre 1893 y 1912. El primero estuvo comandado por Fridtjof Nansen (expedición al océano ártico e intento de llegada al Polo Norte, 1893-1986), el segundo por Otto Sverdrup (expedición al Océano Ártico y Groenlandia, 1898-1902) y el tercero y más famoso por Roald Amundsen (expedición al polo Sur, 1910-1912).
Media horita de visita y corriendo para visitar el Museo Kon-Tiki, que está al lado del Fram. Aquí pudimos observar la balsa Kon-Tiki utilizada por Thor Heyerdah para hacer la travesía desde Sudamérica hasta la Polinesia en 1947 en 101 días y casi 7000 km y demostrar que no había razones técnicas para impedir que los habitantes de América del Sur se hubieran establecido en las islas de la Polinesia.
De allí nos fuimos andando hasta el Museo de los Barcos Vikingos, aunque podríamos haber cogido el bus número 30 .
Y tras otra corta visita nos fuimos a ver el Museo del Pueblo Noruego, Folkemuseum: museo al aire libre donde se reconstruye la historia del pueblo noruego a través de unas 170 construcciones de diferentes épocas y lugares del país.

Nos llamaron la atención las casas campesinas con el techo recubierto de hierbas, que ayudan a conservar mejor el calor del interior y así soportar los crudos inviernos de la región y sobre todo la Iglesia de Gol, representativa de todas las iglesias cristianas que se construyeron en Noruega en el siglo XIII y siguientes y que fue trasladada de su lugar de origen en 1884.
De aquí nos fuimos al Parque Vigeland con el bus 30 y después el 20 (con la Oslo Pass no tuvimos que pagar ningún transporte público ni entrada a museos).

Salimos corriendo del Parque porque a las 14.00 hacen un itinerario guiado en inglés por el Ayuntamiento de Oslo. Tranvía 12.Después de la visita nos prometimos no correr más y tomarnos el resto del día con más calma. Nos fuimos a comer y justamente se puso a llover y ya no pararía hasta que llegamos al barco.

Por la tarde nos acercamos a la fortaleza de Akerhus y luego al Parlamento y el Palacio Real; de allí de regreso al barco.

Por la noche presentan el Mini Club en el teatro Broadway y desfilan los peques.

29 de agosto de 2009

Krisitiansand, 2 de agosto

Horario de escala: 10.00-18.00

Da igual que Kristiansand fuera la escala más flojita del crucero: esa escala no la olvidaremos nunca por la exhibición de las noruegas y el noruego en elparque y por nuestra tremenda actuación en el karaoke del barco con "Yo soy minero", ahí es poco.... pero no adelantemos acontecimientos y vayamos paso a paso.

Sobre las 8.00 de la mañana, cuando aún estábamos navegando, me fui a cubierta a ver si tenía suerte y podía ver el faro de Lindenes (1915) :objetivo cumplido, salgo a cubierta y allí está... no tenía preparada la cámara pero enseguida me pongo y logro sacar alguna instantánea. Hemos quedado a las 10.00 para salir a visitar Kristiansand: una ciudad entre pesquera y turismo de playa para los Noruegos o centro Europeos, que a un latino no se le ha perdido nada en las playas de Noruega.... nosotros vamos a lo que vamos, a ver Naturaleza, para playas y chiringuitos ya nos quedamos en casita.

Había pedido información sobre esta zona y habíamos decidido quedarnos para visitar la Catedral y un gran parque que tiene la ciudad con lagos y bosque que se llama Baneheia y Ravnedalen Valley. Poco antes de desembarcar mirando el folleto que me habían enviado de la zona descubro que hay posibilidad de hacer un safari para ver alces: http://www.visitnorway.com/es/Product/?pid=77984, http://www.elgsafarisenteret.no/. De hecho las excursiones salían a las 9.30 y nosotros no llegábamos hasta las 10.00, pero habría sido cuestión de haberse informado mejor.

Salimos el grupo y nos vamos primero a la catedral y luego paseamos por el barrio de las casitas de madera blanca (bonitas pero después de haber visto las de Bergen...) y finalmente llegamos al bosque de la ciudad. Bastante grande y sólo nos quedamos en la primera parte, pues se podría haber seguido hasta la zona de Ravnedalen, pero decidimos volver al barco a comer y por la tarde ya se puso a llover y no salimos más.
A la salida busqué en cubierta el faro de Lindenes pero me encontré éste, que obviamente y a pesar de la densa niebla es diferente.Después de la cena se celebraba la noche del karaoke. Éramos varias nacionalidades las que estábamos en el barco y había canciones de diferentes idiomas para elegir: los ingleses, franceses e italianos se decantaron por la canción seria, los alemanes no cantaron (menos mal) y los españoles para salir a cantar nos lo tenemos que pasar bien y más si vamos en grupo. Estuvimos a nada de cantar la canción del "Tractor Amarillo" pero finalmente cantamos la de "Soy Minero", versión de los Centellas que eso fue lo que nos despistó pues todos íbamos al ritmo de Antonio Molina, no os equivoquéis, si no la bordamos.
A las pruebas me remito:

27 de agosto de 2009

Bergen, 1 de agosto.

Horario escala: 8.00-18.00.

Llegamos una hora antes de lo previsto pero no bajamos hasta las 9.00, como casi de costumbre.

Bergen es la segunda ciudad más grande de Noruega, con 250.000 habitantes y yo por lo menos noté el contraste. Con sólo 3 días en Noruega me había acostumbrado a llegar a puertos pequeñitos con 3 o 4 casitas.

El barco te deja relativamente cerca de la ciudad y nada más salir se nota que está inmensamente poblada, situada entre siete colinas; en una de ellas se encuentra el el funicular que sube al monte Fløyen, el Floibanen. Nada más salir del barco nos dirigimos hacia él, pues nos habían comentado que conforme van pasando las horas las colas son enormes.
Llegamos sobre las 9.20 y el próximo no salía hasta y media. Luego el trayecto son 10 minutos escasos. Sólo habíamos cogido tícket de ida, la vuelta la pensábamos hacer andando.
Al llegar arriba del todo nos encotramos a Luis y Josep, creo que ellos fueron los primeros del grupo en salir del barco. Ellos pensaban ir hacia la iglesia de Fantoft; nosotros nos queríamos tomar el día más tranquilamente y siempre pensando que en Oslo veríamos la iglesia vikinga de Stavkirke.

Durante la bajada vimos varias figuras de trolls talladas en madera con un tamaño considerable. Tardaríamos unos 50 minutos seguros, pero muy relajados y haciendo juegos con los niños todo el rato.

Una vez en el Barrio Bryggen Cisco se acercó al barco porque nos habíamos dejado las chaquetas y en momentos puntuales las echábamos de menos. Mientras tanto aprovechamos para mirar souvenirs.

En Noruega te devuelven los impuestos siempre que en una misma compra superes las 315 NOK, un detalle importante que no tuvimos en cuenta pues hicimos compras en diferentes tiendas, cuando deberíamos haberlo concentrado todo en una, para poder tener derecho a devolución.

Detalle de las alcantarillas de la ciudad:
Bryggen es un barrio histórico situado en un muelle en la orilla oriental del fiordo, donde se asienta la ciudad. Hasta la Segunda Guerra Mundial el nombre del barrio era Tyskebryggen (embarcadero en alemán).
Bryggen era el barrio de los comerciantes de la Liga Hanseática, establecidos allí en 1360. A lo largo de la historia, Bryggen, con sus edificios de madera, ha sufrido varios incendios; hoy en día, la cuarta parte de los edificios datan de después del incendio de 1702; el resto son más recientes.

Nos adentramos un poco más hacia la Catedral, pero sin llegar, pues está encima de una cuesta y los niños están cansados. Nos vamos hacia el Mercado de Pescado por el que tenemos que pasar de puntillas, pues a Pau le da angustia el olor a pescado. Me hubiera gustado por lo menos comerme un bocata de salmón y gambas que tanto hablaban en el foro. La mayoría de compañeros de crucero han dado buena cuenta del mercado y se han puesto "hasta las trancas" e incluso han comprado salmón para traerse a casa. Yo me tengo que conformar con la tortilla de salmón que me como en el barco para comer.Nos volvemos al barco a comer con la idea de dejar a los niños en el club a partir de las 15.00 horas y salir a pasear sin ellos.

Cuando volvemos a salir pasamos primero por la Fortaleza de Bergenhus; paseamos por los jardines, no entramos.Después nos dirijimos hacia la Catedral que no habíamos podido ver desde cerca por la mañana. También sólo la vimos por dentro, entre otras cosas porque estaba cerrada.Luego fuimos a un parque que hay con unos surtidores y poco más.A la salida del puerto otra vez atentos para ver los últimos fiordos que íbamos a ver en este crucero, pues si Bergen es para mucho la entrada a los Fiordos, para nosotros significó la salida. Qué penita! Pasamos por el puente Askoy (el puente en suspensión más largo de Noruega) y el Puente Sotra, parecía que la chimenea iba a tocar con ellos.

Esa noche durante el show "The amazing comedy of Claudio the Pickpocket" salió al escenario Josep y nos hizo pasar un buen rato.

26 de agosto de 2009

Flaam, 31 de julio

Tiempo de escala: 9.00-18.00.

Amanece en Flaam y parece que hoy nos encontramos más nubes que los días anteriores y éstas amenazan lluvia.

Teníamos contratado el tren de Flaam a las 11.00 de la mañana así que por lo menos pudimos desayunar tranquilamente.

Quedamos a las 10.00 para recoger las entradas. Tremenda cola en las taquillas y vemos que los trenes de la mañana ya estaban todos completos; menos mal que teníamos reservado.

La chica que me atiende no se entera mucho, entendía el inglés pero llevaba una empanada tremenda pues no le salía la suma bien, nos quería colocar en el tren de las 10.00 que ya había salido... vamos una historia. Después me acerco a la Oficina de Información que está en el mismo edificio y cojo un plano de rutas andando y me informo de los tiempos. Nos subimos al tren y vemos que nos han reservado más asientos de los que realmente necesitamos: somos 3 familias: la de Francis, la de Tomás y la mía... pero nos fue bien porque así podíamos ir a las ventanas de derecha o de la izquierda según iban aparenciendo los paisajes.

Numerosas cascadas y una vista del valle preciosa.
A mitad de camino hace una parada para poder bajar y ver con más calma las cascadas Kjosfossen, con 93 metros de caída libre y un pequeño espectáculo con música y una que pretende hacer de vikinga moviendo las manos.
Llegamos a la estación de Myrdal en una hora y se pone a llover, así que como tenemos el mismo tren para bajar no bajo. A la vuelta vemos lo mismo, si se te ha pasado algo en la ida pues lo fotografías a la bajada. Algunos compañeros del barco subieron en el tren y bajaron andando la mitad del recorrido o así, la pena es que les llovió mientras bajaban. Luis hizo una excursión larga con el barco que le incluia la visita a la Cascada de la Juventud.

Nosotros por la tarde teníamos planeado hacer un poco de senderismo y visitar una cascada de cerca, la cascada Brekkefossen. La habíamos visto en nuestra subida en el Flaamsbana, la primera cascada que te encontrabas a la derecha.

Así que nos fuimos al barco, comimos tranquilamente en el restaurante y como no paraba de llover nos esperamos a las 15.00 que podíamos dejar a los niños en el mini club y salimos más relajados. A esa hora ya sólo chispeaba un poco.

Nos habían comentado que se tardaba entre hora y media y dos horas en subir y bajar. Nosotros tardamos clavadas dos horas pero el terreno estaba complicado, complicado. Los que llevábamos buen calzado no lo sufrimos tanto pero el que llevaba "tenis" tuvo más de un resbalón.
Fue durilla la subida, pero una vez llegamos a nuestro destino estábamos encantados de haberlo logrado.Esta es la vista que teníamos desde arriba del barco.
Y esta la cascada y los valientes:


Bajamos y a las 17.00 horas ya estábamos de nuevo en el barco para darnos una buena ducha y a ver qué hacíamos con el calzado y los pantalones, si los tirábamos o los poníamos a lavar.

La salida del barco, como de costumbre, imprescindible.

22 de agosto de 2009

Hellesylt/Geiranger, 30 de julio.

Horario de escala: 9.00-18.00.

El barco llega a Hellesylt hacia las 8.30 y en principio sólo pueden bajar en lanchas las personas que tienen contratada una excursión con el barco, es sólo escala técnica. Nosotros teníamos reservado un taxi para 16 personas con la compañía Geirangetaxi desde hacía meses para recogernos en Hellesylt y llevarnos hasta Geiranger.
Creo que fue a la vuelta de Bremen que nos reunimos las cuatro familias y decidimos pedir permiso al barco para bajar en la escala de Hellesylt. Nos reunimos con Tatiana, nuestra anfitriona de habla española en el barco y le presentamos nuestra petición. Se quedó un poco sorprendida, pues comentó que era la primera vez que le pedían bajar en Hellesylt por libre. Nosotros insistimos en que teníamos una excursión con taxi contratada y que en el Diario de A bordo ponía que era una escala técnica para viajeros con excursión, pero no especificaba que fuera con el barco. Tardaron en darnos una respuesta 2 días pero yo ya en Olden decidí llamar al taxista para confirmarle que estaríamos esperándole en Hellesylt a las 9.30. El taxista me indicó que el punto de encuentro sería el camping de esa localidad.

Esa mañana los 16 estábamos como un reloj a las 8.30 a la espera de ver si nos dejaban bajar o no. Tatiana se presentó también muy puntual y nos dijo que saldríamos después de que bajaran las excursiones que iban hasta el Glaciar. Yo sabía que no estaría tranquila hasta verme subida en el bote pero finalmente todo transcurrió tal como nos dijo ella, que nos acompañó hasta la misma entrada de la lancha y diciéndole a toda la tripulación que encontraba "Ho già parlato con Filippo". Embarcamos en el tender y en 10 minutos estamos en tierra, además nos deja en el camping. Con nosotros por libre también venían dos matrimonios más que también habían reservado con el taxista. A ellos se ve que les pusieron más pegas para bajar (no hablaron con Tatiana sino que directamente con Recepción) pero después de unas palabritas se ve que también pudieron bajar.
Estamos esperando al taxi ya desde las 9.05 y se presenta a las 9.15 (15 minutillos antes). Nuestro taxista se llama Tobben y durante todo el viaje nos demuestra que es una persona muy amable e interesada en explicarnos la historia de la zona.

Primera parada es allí mismo para contemplar la cascada de Hellesylt, una pequeña villa con aprox. 600 habitantes. Nos subimos a nuestra pequeña furgoneta y emprendemos viaje. Hasta Geiranger en coche (se conecta más fácilmente por ferry en unos 45 minutos) creo que sin parar se tarda unas dos horas y media, nosotros tardamos más de 6.
De camino nos paró también en un puente de piedra construido a mano y que databa del 1850 y al lado del puente está el aro de piedra ese que si logras pasarlo dicen que te casas, no lo intentamos ninguno del grupo, cada oveja tenía ya su pareja.
Por el camino vimos unas alpacas que nos hicieron gracia y el taxista paró sin problemas:
También nos explicó que las casas normalmente se pintaban de blanco o amarillo y que los graneros de color rojo, que era una pintura más barata.Pasamos y paramos en el Lago Hornindal, el río más profundo de Europa (514m). Me dio a beber agua del río que desembocaba allí. No le quise hacer el feo y bebí, la verdad que muy fresca y sin sabor a nada, como a mí me gusta. A continuación hizo parada en Stryn, que es la población que está a medio camino y es un pueblo más de servicios y mucho más grande que lo que nos estamos encontrando desde el barco.Durante todo el camino no paráis de ver cosas hermosas, así que el viaje se pasa sin daros cuenta.
Sobre las 12.00 paramos donde iban los del barco a comer y nosotros aprovechamos para comernos los bocatas que nos habíamos hecho en el desayuno. Los niños vieron una pelota de fútbol en un campo y no dudaron en dar unos toques de balón. Hicimos otra parada en las Cascadas Videfossen y Pau asustó a unas cuantas ovejas que pastaban tranquilamente:
La siguiente parada es la estación de esquí de verano, donde hay un lago que permanece helado casi todo el año. Cruceristas que habían estado a principios de julio lo vieron helado, nosotros no pero sí que quedaba bastante nieve en todo el valle. En este momento vemos pasar un autobús del crucero y distinguimos a Aurora entre los integrantes.
El viaje está tocando a su fin, no sin antes subir hasta el Monte Dalsnibba: Desde 0 a 1500 metros de altura sobre el nivel del mar en a penas 50km que separan la costa del fiordo. Es una carretera de pago, que según nos contó el taxista sólo es utilizada por turistas y que está abierta de mayo a septiembre. Cuando llegamos de vuelta al peaje vemos a Josep y Dolors.

Luego bajando por una carretera de curvas llegamos hasta el mirador de Flydalsjuvet donde podemos ver el fiordo en su esplendor y con nuestro barco esperándonos. Una estampa preciosa.
Siento, o no, la cantidad de fotos que he ingresado, pero me he ido dejando unas cuantas sin poner, y sobre todo decir que ninguna foto hace justicia a lo que hemos podido ver.

Una vez llegamos a Geiranger, una hora y pico más tarde de lo que teníamos contratado con el taxista, nos dice que aunque nos hayamos pasado en el tiempo que nos cobra lo pactado. Nosotros por lo bien que nos lo ha enseñado todo, la músiquita que nos ponía durante el viaje de Secret Garden, por dejarnos el tiempo que queríamos en ver cualquier cosa y por mucho más le dimos una buena propina que creo no se esperaba pues nos lo agradeció mucho pero mucho más agradecidos estábamos nosotros. A cada familia con 4 integrantes le salió el trayecto por unos 134€ (los 4) cuando en el barco esa misma excursión costaba 122€ adulto y 85€ niños hasta 12 años, con comida incluida que a nosotros obviamente no nos entraba... pero no hay color.

Nos vamos al barco a comer, suerte que la pizzería y el grill está abierto hasta tarde.
A las 18.00 parte el barco y somos testigos de una navegación por el fiordo que es un regalo para todos los sentidos y duraría alrededor de una hora.
A continuación pongo la transcripción de lo que se ve comentado por el MSC Lirica en el 2008: Atravesando la curva, podran ver a su izquierda una cavidad que se levanta en manera diagonal. Al pasar al frente, podran notar su forma saliente que le da el nombre de silla del predicador. Si continuan mirando hacia atras podrán ver como un rostro gigantesco con sus cavidades oculares.Siguiendo por la izquierda podrán ver una cantidad generosa de agua, es la cascada del pretendiente y asemeja una botella de licor. Cuenta la leyenda que ninguna de las siete hermanas, nombre de las siete cascadas de la derecha querian casarse con este pretendiente. Éste, desesperado, bebió una botella de licor y se emborrachó para olvidar su dolor, pero quedó transformado en una botella que ustedes pueden distinguir a su izquierda. A la derecha las siete hermanas. Dependiendo del agua que caiga se podrán contar unas siete cascadas. Mirando con atención a la derecha pueden ver el velo de la novia, un riachuelo pequeño, casi invisible. La leyenda dice que el pretendiente no pudo regalar este velo porque no encontro una novia.Despues de haberles contado la leyenda, el barco cruzará ahora el fiordo de Geiranger, en 2 horas más o menos, nos encontraremos en mar abierto.

Este año no pudimos oir la megafonía, lo tendrían estropeado ese día, pues en Bergen sí que oímos la megafonía.

Un día para no olvidar, por eso en parte hago este blog, para que con el paso del tiempo no olvide los detalles de este viaje.