El barco llega a Hellesylt hacia las 8.30 y en principio sólo pueden bajar en lanchas las personas que tienen contratada una excursión con el barco, es sólo escala técnica. Nosotros teníamos reservado un taxi para 16 personas con la compañía Geirangetaxi desde hacía meses para recogernos en Hellesylt y llevarnos hasta Geiranger.
Creo que fue a la vuelta de Bremen que nos reunimos las cuatro familias y decidimos pedir permiso al barco para bajar en la escala de Hellesylt. Nos reunimos con Tatiana, nuestra anfitriona de habla española en el barco y le presentamos nuestra petición. Se quedó un poco sorprendida, pues comentó que era la primera vez que le pedían bajar en Hellesylt por libre. Nosotros insistimos en que teníamos una excursión con taxi contratada y que en el Diario de A bordo ponía que era una escala técnica para viajeros con excursión, pero no especificaba que fuera con el barco. Tardaron en darnos una respuesta 2 días pero yo ya en Olden decidí llamar al taxista para confirmarle que estaríamos esperándole en Hellesylt a las 9.30. El taxista me indicó que el punto de encuentro sería el camping de esa localidad.
Esa mañana los 16 estábamos como un reloj a las 8.30 a la espera de ver si nos dejaban bajar o no. Tatiana se presentó también muy puntual y nos dijo que saldríamos después de que bajaran las excursiones que iban hasta el Glaciar. Yo sabía que no estaría tranquila hasta verme subida en el bote pero finalmente todo transcurrió tal como nos dijo ella, que nos acompañó hasta la misma entrada de la lancha y diciéndole a toda la tripulación que encontraba "Ho già parlato con Filippo". Embarcamos en el tender y en 10 minutos estamos en tierra, además nos deja en el camping. Con nosotros por libre también venían dos matrimonios más que también habían reservado con el taxista. A ellos se ve que les pusieron más pegas para bajar (no hablaron con Tatiana sino que directamente con Recepción) pero después de unas palabritas se ve que también pudieron bajar.

Estamos esperando al taxi ya desde las 9.05 y se presenta a las 9.15 (15 minutillos antes). Nuestro taxista se llama Tobben y durante todo el viaje nos demuestra que es una persona muy amable e interesada en explicarnos la historia de la zona.
Primera parada es allí mismo para contemplar la cascada de Hellesylt, una pequeña villa con aprox. 600 habitantes. Nos subimos a nuestra pequeña furgoneta y emprendemos viaje. Hasta Geiranger en coche (se conecta más fácilmente por ferry en unos 45 minutos) creo que sin parar se tarda unas dos horas y media, nosotros tardamos más de 6.





De camino nos paró también en un puente de piedra construido a mano y que databa del 1850 y al lado del puente está el aro de piedra ese que si logras pasarlo dicen que te casas, no lo intentamos ninguno del grupo, cada oveja tenía ya su pareja.


Por el camino vimos unas alpacas que nos hicieron gracia y el taxista paró sin problemas:

También nos explicó que las casas normalmente se pintaban de blanco o amarillo y que los graneros de color rojo, que era una pintura más barata.Pasamos y paramos en el Lago Hornindal, el río más profundo de Europa (514m). Me dio a beber agua del río que desembocaba allí. No le quise hacer el feo y bebí, la verdad que muy fresca y sin sabor a nada, como a mí me gusta.
A continuación hizo parada en Stryn, que es la población que está a medio camino y es un pueblo más de servicios y mucho más grande que lo que nos estamos encontrando desde el barco.Durante todo el camino no paráis de ver cosas hermosas, así que el viaje se pasa sin daros cuenta. 
A continuación hizo parada en Stryn, que es la población que está a medio camino y es un pueblo más de servicios y mucho más grande que lo que nos estamos encontrando desde el barco.Durante todo el camino no paráis de ver cosas hermosas, así que el viaje se pasa sin daros cuenta. 
Sobre las 12.00 paramos donde iban los del barco a comer y nosotros aprovechamos para comernos los bocatas que nos habíamos hecho en el desayuno. Los niños vieron una pelota de fútbol en un campo y no dudaron en dar unos toques de balón.
Hicimos otra parada en las Cascadas Videfossen y Pau asustó a unas cuantas ovejas que pastaban tranquilamente:

La siguiente parada es la estación de esquí de verano, donde hay un lago que permanece helado casi todo el año. Cruceristas que habían estado a principios de julio lo vieron helado, nosotros no pero sí que quedaba bastante nieve en todo el valle. En este momento vemos pasar un autobús del crucero y distinguimos a Aurora entre los integrantes.

El viaje está tocando a su fin, no sin antes subir hasta el Monte Dalsnibba: Desde 0 a 1500 metros de altura sobre el nivel del mar en a penas 50km que separan la costa del fiordo.
Es una carretera de pago, que según nos contó el taxista sólo es utilizada por turistas y que está abierta de mayo a septiembre. Cuando llegamos de vuelta al peaje vemos a Josep y Dolors.
Es una carretera de pago, que según nos contó el taxista sólo es utilizada por turistas y que está abierta de mayo a septiembre. Cuando llegamos de vuelta al peaje vemos a Josep y Dolors.Luego bajando por una carretera de curvas llegamos hasta el mirador de Flydalsjuvet donde podemos ver el fiordo en su esplendor y con nuestro barco esperándonos. Una estampa preciosa.



Siento, o no, la cantidad de fotos que he ingresado, pero me he ido dejando unas cuantas sin poner, y sobre todo decir que ninguna foto hace justicia a lo que hemos podido ver.
Una vez llegamos a Geiranger, una hora y pico más tarde de lo que teníamos contratado con el taxista, nos dice que aunque nos hayamos pasado en el tiempo que nos cobra lo pactado. Nosotros por lo bien que nos lo ha enseñado todo, la músiquita que nos ponía durante el viaje de Secret Garden, por dejarnos el tiempo que queríamos en ver cualquier cosa y por mucho más le dimos una buena propina que creo no se esperaba pues nos lo agradeció mucho pero mucho más agradecidos estábamos nosotros. A cada familia con 4 integrantes le salió el trayecto por unos 134€ (los 4) cuando en el barco esa misma excursión costaba 122€ adulto y 85€ niños hasta 12 años, con comida incluida que a nosotros obviamente no nos entraba... pero no hay color.
Nos vamos al barco a comer, suerte que la pizzería y el grill está abierto hasta tarde.

A las 18.00 parte el barco y somos testigos de una navegación por el fiordo que es un regalo para todos los sentidos y duraría alrededor de una hora. 

A continuación pongo la transcripción de lo que se ve comentado por el MSC Lirica en el 2008: Atravesando la curva, podran ver a su izquierda una cavidad que se levanta en manera diagonal. Al pasar al frente, podran notar su forma saliente que le da el nombre de silla del predicador. Si continuan mirando hacia atras podrán ver como un rostro gigantesco con sus cavidades oculares.Siguiendo por la izquierda podrán ver una cantidad generosa de agua, es la cascada del pretendiente y asemeja una botella de licor.
Cuenta la leyenda que ninguna de las siete hermanas, nombre de las siete cascadas de la derecha querian casarse con este pretendiente. Éste, desesperado, bebió una botella de licor y se emborrachó para olvidar su dolor, pero quedó transformado en una botella que ustedes pueden distinguir a su izquierda. A la derecha las siete hermanas. Dependiendo del agua que caiga se podrán contar unas siete cascadas. Mirando con atención a la derecha pueden ver el velo de la novia, un riachuelo pequeño, casi invisible. La leyenda dice que el pretendiente no pudo regalar este velo porque no encontro una novia.Despues de haberles contado la leyenda, el barco cruzará ahora el fiordo de Geiranger, en 2 horas más o menos, nos encontraremos en mar abierto.
Cuenta la leyenda que ninguna de las siete hermanas, nombre de las siete cascadas de la derecha querian casarse con este pretendiente. Éste, desesperado, bebió una botella de licor y se emborrachó para olvidar su dolor, pero quedó transformado en una botella que ustedes pueden distinguir a su izquierda. A la derecha las siete hermanas. Dependiendo del agua que caiga se podrán contar unas siete cascadas. Mirando con atención a la derecha pueden ver el velo de la novia, un riachuelo pequeño, casi invisible. La leyenda dice que el pretendiente no pudo regalar este velo porque no encontro una novia.Despues de haberles contado la leyenda, el barco cruzará ahora el fiordo de Geiranger, en 2 horas más o menos, nos encontraremos en mar abierto. Este año no pudimos oir la megafonía, lo tendrían estropeado ese día, pues en Bergen sí que oímos la megafonía.
Un día para no olvidar, por eso en parte hago este blog, para que con el paso del tiempo no olvide los detalles de este viaje.
Buf, quins records, quines vistes, quin de tot :) Hi tornaria ara mateix!
ResponderEliminar